Educación diferenciada, ¿es realmente beneficiosa?

La educación diferenciada es un modelo pedagógico reconocido internacionalmente y presente en gran parte de países desarrollados. Esta fórmula educativa no es mejor ni peor que las demás, pero tiene grandes ventajas que permiten potenciar las habilidades y destrezas propias de cada sexo. 

Son varios los estudios que avalan el éxito de la educación diferenciada, pues se ha comprobado que no solo favorece la igualdad de oportunidades, sino que, además, ayuda a superar estereotipos de género y fortalece la educación personalizada de cada niño y niña para conseguir ser la mejor versión de sí mismos. En este punto, debemos comprender que las diferencias no discriminan, al contrario, impulsan las cualidades y capacidades de cada persona, independientemente de si es hombre o mujer. 

Los diferentes ritmos de maduración: en sus intereses, gustos, inquietudes, formas de socializarse y reaccionar, incluso, sus maneras de jugar, demostrar afecto y comportarse son distintos y, por ende, su forma de aprender lo será también. Por lo tanto, que los niños y niñas se desarrollen en un entorno diferenciado facilita mantener un clima adecuado para priorizar el aprendizaje.

Linda Sax, Doctora de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), en su investigación sobre igualdad de género concluye que la educación diferenciada favorece la elección de carreras universitarias de Ciencias y Tecnología por parte de las mujeres. Según esta misma investigación, este modelo educativo promueve:

1) El compromiso académico.

2) El interés de las mujeres por el ámbito sociopolítico.

3) Alta participación en la universidad en los órganos de gobierno.

4) Mayor confianza en habilidades matemáticas e informáticas.

5) Mayor interés en acceder a carreras de Ingeniería.

Las carreras tradicionalmente consideradas masculinas se vuelven más atractivas para las mujeres, pues se sienten más empoderadas en la diferencia, se reconocen entre ellas como personas capaces de hacer cualquier cosa, sin el peso constante del estereotipo de género. 

Además, estudios realizados en Estados Unidos y Europa señalan que, las mujeres educadas en colegios femeninos, de adultos demuestran un autoconcepto más elevado, lo que les permite desarrollar capacidades de liderazgo y, a su vez, fortalecer las relaciones entre ambos sexos.

Cabe aclarar que no existen cosas “de chicos” o “de chicas” en educación, pero brindar oportunidades por separado les ayuda a desarrollarse más plenamente y mejor. Cada persona, hombre o mujer, puede alcanzar el éxito en todos sus ámbitos: académicos, personales y sociales.

Fuentes:

http://www.easse.org/

http://www.educaciondiferenciada.com/estudio-sobre-educacion-diferenciada/

http://www.educaciondiferenciada.com/entrevista-con-maria-calvo-charro/

https://www.hacerfamilia.com/ninos/ninos-ninas-aprendizaje-forma-ser-aprender-personalidad-20170221094439.html



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